El tarot gratis sirve para empezar y para una consulta rápida. El de pago sirve para cuando quieres el mazo completo en el móvil y sin depender de un anuncio. La diferencia real está en el acceso, no en la calidad de las cartas.
Por Frater Alek0s · 13 oct 2026 · comparativa 2026
Puedes barajar, tirar y consultar una carta con las herramientas del navegador. Para una pregunta de sí o no es más que suficiente, y para probar si el tarot te sirve, también. El límite real es la continuidad: no guardas tiradas ni las revisas después.
El de pago añade lo que hace que el tarot sea una práctica y no un juego suelto: las 78 cartas en el móvil, tiradas guardadas, reverso ampliado y nada de anuncios. Y al ser una compra única, el coste se reparte en los meses de uso, no se renueva cada mes.
Regla simple: no compres hasta haber hecho al menos diez tiradas gratis y haberlas apuntado. Si después de diez sigues queriendo el tarot, ya sabes que lo vas a usar y la compra se justifica sola.
| Criterio | Tarot gratis (web) | App de tarot de pago |
|---|---|---|
| Precio | +Gratis | $9.99 una vez |
| Barajar y tirar | +Sí | +Sí |
| Las 78 cartas | −Según la herramienta | +Sí |
| Sin anuncios | −No siempre | +Sí |
| Tiradas guardadas | −No | +Sí |
| Sin conexión | −Necesita conexión | +Sí |
Empieza gratis y hazte diez tiradas apuntadas. Si las haces de verdad, el día que quieras el mazo completo en el móvil ya sabes que no es un capricho, y entonces la compra es la compra más fácil de justificar.
Apps de pago único (sin suscripciones), bundle de libros al mejor precio y 61 herramientas gratis para practicar hoy mismo.
📱 Ver las 12 apps en Google Play ($3.99–$14.99) 📚 Bundle 8 libros — $19.99 🧰 61 herramientas gratisSí, hay varias herramientas gratuitas para barajar, tirar y consultar cartas.
No, se paga una vez y no hay pagos recurrentes.
Una app de pago único: las cartas contigo, sin conexión y sin anuncios.
La diferencia entre alguien que practica y alguien que progresa no es el número de rituales que hace, sino el registro que deja de cada uno. Escribir una sola frase al terminar de cada sesión ya cambia el resultado: después de cuatro semanas tienes un patrón visible que ningún libro te va a explicar. Anota qué querías, qué hiciste y qué cambió de verdad, sin adornar.
La segunda diferencia es la revisión. Un registro que nunca se relee es un diario, no una herramienta de trabajo. Elige un día fijo cada semana, relee las anotaciones de los últimos siete días y busca dos cosas: qué técnica funcionó más de una vez y qué palabra se repite cuando algo no funcionó. Repite lo primero, corrige lo segundo.
La tercera es el ciclo. Casi todos los principiantes acumulan técnicas nuevas y las abandonan antes de que den fruto. Elige tres herramientas y quédate con ellas durante un mes entero, solo tres. Cuando el trabajo se vuelve automático puedes añadir una cuarta; cuando no, lo que tienes todavía no está aprendido.
Una comparación solo sirve si después de leerla sabes qué hacer el lunes. Por eso cerramos cada tabla con herramientas concretas para el método que mejor te encaje, todas gratuitas en el navegador. Prueba una durante una semana, anota el resultado y decide con datos propios, no con la opinion de un desconocido.
Ver las 12 apps en Google Play